La complicidad inconsciente con el fascismo.

El fascismo ha venido y nadie sabe cómo ha sido. Con esta frase podríamos definir la situación con la que nos encontramos desde la noche del pasado día 2 de diciembre. El resultado de las elecciones andaluzas no asestó un mazazo de realidad. Una realidad que much@s pretendían ignorar y otr@s venían tomando a broma. Porque no ha sido una proliferación como la de las setas, que nacen de un día para otro. No, este nuevo fascismo se ha venido gestando como el “huevo de la serpiente“. Y lo peor, los teníamos al lado, les “reíamos las gracias” y le ayudábamos a propagar bulos, mentiras e ideología. Sus mensajes nos llegaban, de forma inconsciente lo compartíamos, sin detenernos a pensar que había detrás de esas cadenas, aparentemente inocuas, que conectaban con algunas de las críticas que la sociedad realizaba contra los partidos políticos, contra las personas que se dedican a la actividad política y contra la propia existencia de la democracia. Era un fascismo disfrazado que nos parecía “gracioso“.
Con esas falsedades sobre lo que “nos roban los inmigrantes”, que colapsan los servicios sanitarios, que reciben prestaciones superiores a los españoles y además sin derecho a ellas. Con mensajes racistas, mentiras o medias verdades, sobre el número de personas que en España se dedican a la política, sobre el número de coches oficiales de los que disfrutan, de los sueldos y privilegios que tienen, sobre esas ficticias “pagas vitalicias” de senadores, diputados y ministros, sobre el “gasto” que nos supone la administración pública… Dando por verdad que las mujeres tienen el “vicio” de formular denuncias falsas contra sus parejas, que existe un alto número de hombres asesinados por mujeres, pero que se ocultan las cifras, y así un largo etcétera de asuntos. Nos han “fijado a los enemigos”. El primer paso ya se ha dado, ya tenemos definido a los culpables, los inmigrantes, los “privilegios” de los políticos, el “abuso de derechos” de las mujeres. A partir de ahí, con el sustrato ya creado, solo hay que acudir a exacerbar los sentimientos más primarios. La bandera, la tierra y las tradiciones, hacen el resto. Técnicas de propaganda y manipulación ya “inventadas” y que el nazismo alemán puso en práctica de la mano de Joseph Goebbels.
Dando crédito a toda esta sarta de falsedades, a mensajes que han venido calando en la conciencia colectiva, le ha sido fácil a un partido xenófobo, populista y misógino, conectar con una parte significativa de la ciudadanía. Solo tenía que convertir en programa electoral la promesa de luchar contra unas cuantas cuestiones de las enumeradas. Da igual que no puedan llevarlas a cabo, primero porque están basadas en mentiras y, segundo, porque afortunadamente la sociedad cuenta con otros mecanismos de defensa y partidos que se opondrán al retroceso en derechos y libertades por las que aboga el fascismo. Pero el germen está ahí. Y la historia nos enseña que así empezaron todos los fascismos, que brotaron durante el siglo pasado y que están rebrotando en el actual.
Hemos venido comprado una “mercancía” falsa, que se aceptaba como buena, cuando en realidad son falacias sutiles y persuasivas, construidas con falsedades que hemos sido incapaces de detectar.
Cuando se propagaban o compartían bulos, noticias falsas o claramente manipuladas, casi nadie miraba la procedencia de ellas. Muy pocas personas caían en la cuenta de la falsedad, de quienes las originaban, que procedían de páginas web de extrema derecha, de medios de comunicación especializados en la fabricación de “fake news”. Daba igual el medio que las publicaba o cómo nos llegaban, casi tod@s tenían prisa por compartirlas, por comentarlas y propagarlas. Se estaba contribuyendo a crear el caldo de cultivo apropiado, construyendo una pista de aterrizaje para el nuevo fascismo y abonando el terreno para un rápido crecimiento. Y unos medios de comunicación que han brindado sus espacios para propagar el populismo más reaccionario. ¡Pues ya lo tenemos aquí! Los estudios demoscópicos, le auguran unos porcentajes nada despreciable de apoyo electoral
Se ha banalizado el lenguaje, el significado de los términos, se ha degradado el calificativo de fascista “hasta blanquearlo”, de manera que una parte importante de la sociedad no ha considerado peligroso el que el verdadero fascismo se instale entre nosotros. Y ahora, que lo tenemos aquí nos lamentamos. Pero ¿Qué pasa con la responsabilidad de cada cual en esa llegada del fascismo? Porque no vale el descargar la responsabilidad solo en “los políticos” que, por supuesto tienen su parte, y eximirnos nosotros de la nuestra.
Cada cual (metámonos todos) debería reflexionar sobre su parte de responsabilidad, sobre su contribución inconsciente en la llegada de este nuevo fascismo. Y quienes deberían reflexionar con más intensidad, son quienes desde la izquierda se muestran incapaces de establecer un “catálogo” de prioridades acorde con las necesidades sociales y centrar en ellas los esfuerzos para lograrlas. De hacerlo, habremos avanzado mucho. Porque pretendiendo abarcar, afrontar y resolver todos los asuntos, que teóricamente preocupan a la sociedad, de forma conjunta, solo se conseguirá generar más frustración y más desconfianza. Mientras todos los asuntos se vayan convirtiendo en prioritario y con ello ampliando el “catálogo”, solo se conseguirá incrementar los asuntos sobre los que debatir, pero a la vez se irán perdiendo posibilidades de resolver algunos. Es ese viejo aforismo de “quien mucho abarca, poco aprieta”. Y ese “poco apretar” significa aumentar la frustración social y favorecer la llegada del nuevo “totalitarismo blando”, que terminará, una vez consolidado, en totalitarismo duro.

Porque el verdadero peligro no está en la existencia de fascistas, sino en asumir su “agenda” de debate, la permeabilidad de sus ideas en otras fuerzas políticas, creyendo con ello que se le resta espacio, cuando en realidad lo que ocurre es que lo van ganado, aunque sea con siglas distintas, Estamos viendo ya como, tanto PP como C’s, no solo blanquean a los nuevos fascistas, sino que empiezan a asumir las ideas y lenguaje que los identifican.

Según algunos “estudiosos”, el tema catalán ha sido determinante en el resultado de las elecciones en Andalucía. Así lo mantienen los políticos de la derecha, sus corifeos mediáticos, y hasta algun@s interesados desde la izquierda. Sin embargo, si acudimos a los datos que nos proporcionan los barómetros del CIS, en el mes de noviembre, la “independencia de Cataluña” era la principal preocupación para el 3,3% de los españoles, y en ese entorno (3,1%) se mantiene en diciembre (véanse las tablas). Por el contrario, el paro se mantiene con porcentajes muchos más elevados, como principal problema para los españoles, seguidos de l@s políticos en general, la corrupción y el fraude, pero curiosamente parece que, para los “estudiosos”, estos problemas no han tenido incidencia, o de tenerla ha sido mínima. La campaña llevada a cabo por las derechas ha incidido en el asunto catalán, la inmigración y los sentimientos patrióticos, pero ¿Y si las causas que han originado el elevado índice de abstención, hubiesen sido precisamente la falta de debates y alternativas a los problemas que verdaderamente preocupan a la sociedad?

tablas2

Lo ocurrido en las elecciones andaluzas, nos debería llevar a extraer algunas consecuencias, aprender de esta experiencia y trabajar por corregir los errores cometidos. Pero, sobre todo, nos debería obligar a una profunda reflexión sobre la necesidad que desde la izquierda se tiene de hacer pedagogía, de manera que la sociedad sea consciente de la trampa a la que se le pretende conducir. Un retroceso histórico en derechos y libertades y la vuelta a un modelo de sociedad donde el autoritarismo sea el santo y seña de las actuaciones de quienes detenten el poder, en la que los derechos y la igualdad entre mujeres y hombres, se convierta de nuevo en una utopía.

Como siempre, la movilización social, debe ser el arma más poderosa que tenemos en nuestras manos y, llegado el momento de acudir a las urnas, movilizar al electorado haciéndole ver lo que la sociedad se juega, que no es otra cosa que aquello que escribía Nelson Mandela: “Para ser libre no solo debemos deshacernos de las cadenas, sino vivir de una manera que respete y potencie la libertad de los demás”. Y esa forma de vida es, precisamente, la que este nuevo fascismo pretende llevarse por delante.

Rafael Valera 04-01-2019

 

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Pablo Iglesias, 93 aniversario de su muerte.

Como cada año, mañana, 9 de diciembre, los socialistas rememoramos un acontecimiento, sin duda triste, que marca nuestra historia, la muerte de Pablo Iglesias Posse, el fundador del PSOE y de la UGT, alma del socialismo durante casi cincuenta años, verdadero “santo laico”, como lo definió Ortega, que durante toda su vida había servido de ejemplo para la clase obrera y a cuya defensa se dedicó en cuerpo y alma.

Quienes recordamos al “Abuelo”, escribiendo algo sobre su historia y su significado político, nos encontramos con la dificultad, por un lado intentar no repetirnos y por otro  la de no coincidir con las múltiples publicaciones que mañana verán la luz. Aunque en ocasiones es conveniente recordar alguna para que de esa forma se vaya teniendo una visión de conjunto de la verdadera significación que Pablo Iglesias Posse ha tenido en la historia de España, en la del movimiento obrero y particularmente en la historia del socialismo. Me permito enlazar el post, que por esta fecha publiqué hace un año, en mi muro de Facebook.

 

Desde años antes de su muerte la salud de Pablo Iglesias se había venido deteriorando, en 1919, el viejo dirigente obrero, estuvo muy enfermo y aunque se repuso,  su actividad externa fue ya mínima desde entonces. Ese deterioro de la salud le obligó a mantener una escasa actividad pública, limitándose esta, a intervenciones en Congresos del Partido y de la Unión. Escribiría Julián Besteiro:  “El Pablo Iglesias de nuestro recuerdo imborrable, es el anciano de cabellos blancos y de tez pálida, de cerviz inclinada al peso del dolor…” Pero a pesar de ello, siguió manteniendo su actividad en torno a El Socialista, al que continuamente enviaba escritos y correcciones sobre cosas que veía publicadas, así como a responder a la mucha correspondencia que recibía.

Sus intervenciones estaban llenas de sentimientos y convicción: “Las multitudes aplaudíamos”, escribió Antonio Machado refiriéndose a uno de los mítines presididos por Pablo Iglesias. “La voz del orador, algo parda y enronquecida, con aliento difícil de fuelle viejo, era todavía —para mí, al menos— la voz del compañero Iglesias, porque en ella aún vibraba aquel su acento inconfundible de humanidad auténtica”. Todos los años, antes de dispersarse la manifestación del primero de mayo, en Madrid, Iglesias dirigía la palabra a los trabajadores. Sabemos que lo hizo por última vez en 1919.” (1)

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Pablo Iglesias fue cuidado hasta sus últimos días por Amparo Meliá, a la que había conocido en Valencia, en 1888, y que años después sería su esposa. Desde 1893 hasta su muerte, en 1925, “Iglesias —escribe Morato— tuvo un hogar y una compañera que le atendiera, que le cuidara, que le procurase felicidad”.
Según Morato, el doctor Jaime Vera (1858-1918), médico y amigo personal de Iglesias y uno de los fundadores del Partido Socialista español, dijo que “la esposa de Iglesias evitó que éste muriera joven”.

El 7 de diciembre de 1925 llevaba quince días sin acostarse; se hallaba tan mal que por la noche pide a su esposa que le meta en la cama; el doctor Huertas hace analizar la orina: ¡no hay esperanza alguna, el fin está cerca! El día 8 se extraña cuando ve a su hijastro Juanito A. Meliá junto al lecho en horas desusadas. Éste le hace notar, queriendo tranquilizarle, que como el día era festivo, no tenía oficina: —¡Sí, es verdad! Hoy hace años que mi madre… Y el día 9, ya de noche, muere. ¡Matías Gómez, el colega de la Internacional, es quien, sollozando, sale a dar la triste noticia!

Pablo Iglesias fallece el 9 de diciembre de 1925. Su entierro, que se efectúa el domingo día 13, fue una manifestación auténticamente masiva. Una muchedumbre de obreros desfiló por la Cibeles acompañando el cadáver de Iglesias. En palabras de Besteiro: “Iglesias derramó su espíritu sobre la multitud, y todos llevamos algo del tesoro moral que nos legó Iglesias incorporado a nuestra vida”.

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<< La Casa del Pueblo cuelga sus ventanas de crespones y enarbola a media asta la bandera roja. El Comité del Partido se hace cargo del cuerpo de su presidente, para embalsamarle y mostrarle a las multitudes durante tres días en el salón bajo de la Casa del Pueblo, convertido en capilla ardiente. 

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Gobernabilidad versus bloqueo

Una vez que todos parecen aceptar que el PSOE volverá a ganar las elecciones en Andalucía, se abre la incógnita de qué pasará a partir de la proclamación oficial del resultado. Qué lectura hará de los mismos cada uno de los partidos. ¿Se leerá de manera adecuada el mensaje de las urnas, o cada cual se cerrará en banda, y erre que erre mantendrá lo dicho durante la campaña? Porque de la posición que tome cada formación política, dependerá la gobernabilidad, la estabilidad de gobierno, o la inestabilidad e incluso de la repetición de las elecciones.
Hace unos días publicaba un post en el que analizaba las diferentes opciones en las que nos podríamos encontrar después del 2 de diciembre (puede verse en este enlace)
https://pensaryreflexionarblog.wordpress.com/2018/11/18/el-dia-a-dia-la-campana-y-el-dia-despues/
Desde entonces, la situación no ha variado de manera notable, solo se han clarificado algunas posiciones. A la boutade de “Juanma Bonilla” firmando ante notario que no pactaría con el PSOE, en un acto de solemnizar la estupidez, pues eso no dependería solo de él ni de su partido, sino fundamentalmente de la otra parte, que es más que evidente que no lo haría, se le ha unido la coincidencia de que tanto PP como Ciudadanos están dispuesto no solo a sumar sus escaños, sino a contar con los hipotéticos escaños de la ultraderecha Vox, para intentar sacar del gobierno andaluz al PSOE. Bienvenida sea esa clarificación pues va situando a cada cual en su sitio, que en esto de la política hay demasiado “disfraz”.
El electorado hablará y lanzará el mensaje de quién y cómo quiere que gobierne Andalucía. Corresponderá entonces a los partidos hacer la lectura correcta de lo expresado por la ciudadanía. Y esa lectura, para hacerla de manera correcta, no solo ha de tener en cuenta el resultado, sino también lo manifestado en campaña, las promesas realizadas, no solo en cuanto a gestión de los asuntos y materias propias de gobierno, sino por lo manifestado en cuanto a con quién se pretende gobernar, con quién no se gobernará y qué objetivo se ha plateado cada formación en estas elecciones. Porque lo que se dice en campaña es un compromiso que cada partido adquiere con quienes le depositan su confianza. Y en muchas ocasiones el “calentón de boca” en mítines y declaraciones, queda en evidencia tras conocerse los resultados. Habría por tanto que preguntarse si tras el 2 de diciembre habrá gobierno o habrá bloqueo. Porque la hipótesis del bloqueo no es nada aventurada, ya se produjo en 2015 durante un periodo de 80 días. Y lo que menos necesita Andalucía es quedar en la incertidumbre más allá de los plazos legales para la formación de gobierno. Bien haría nuestra clase política de ser consecuente con los tiempos que nos tocan vivir. Tiempos en los que los acuerdos no son solo una buena manera de hacer política, sino que es la única manera de hacerla con visión de futuro y asentada en una realidad social.
Si de algo ha servido esta campaña, es para dejar claro que se ha conformado un “bloque de derechas”, como ensayo para unas futuras elecciones, autonómicas, municipales y generales, frente a una izquierda que aún mantiene “recelos” al intento de gobiernos conjuntos. Analizando lo mantenido por las distintas formaciones durante la campaña electoral, e incluso antes de la misma, podríamos llegar a una situación en la que se hiciera realidad ese pensamiento de Adlai Ewing Stevenson “No solo de palabras vive el hombre, pese a que en alguna ocasión tenga que comérselas” y alguien tuviera que añadir a su menú navideño toda una serie de afirmaciones realizadas unos meses antes. Descartados algunos pactos contra natura ¡Y mira que eso es difícil en política!, vayamos pues al análisis de aquellos que resultan menos descartables. Cada cual con sus dificultades y sus “comeduras de palabra”, pero todos a tener en cuenta.

La primera opción sería la de un gobierno en solitario por parte del PSOE, a tenor de las previsiones sería la menos descartable. Para ello bastaría que el bloque de derechas no sumara más escaños que los obtenidos por el PSOE y que Adelante Andalucía diera sus votos, o se abstuviera en la elección de la Presidenta de Andalucía. No aventuro un gobierno compartido entre el PSOE y Adelante Andalucía, pues se ha reiterado hasta la saciedad por Teresa Rodríguez que eso no se producirá. Cabría también un acuerdo de legislatura sumando votos de PSOE y Adelante Andalucía, independientemente de si los escaños del PSOE superan o no a los del bloque de las derechas.

Segunda opción, es que la suma de los diputados obtenidos por el bloque de las derechas, sea mayor que los obtenidos por el PSOE y que sea un candidato de ese bloque quien opte a la investidura. Saldría derrotado con los votos en contra de PSOE y Adelante Andalucía. Pero cabría también la opción de una abstención de esta formación y que saliese proclamado el candidato de la derecha. Habrá quien diga que esta opción no tiene visos de realidad, no le faltaría razón, pero en política cosas más raras se ha visto. Y en este caso, Adelante Andalucía tendría tantas dificultades para justificar una cosa como la contraria, pues han dicho a la vez dos cosas contradictorias, una que no permitirían un gobierno de la derecha y otra que no apoyarían a la candidata socialista para presidenta. Una cosa u otra han de “comerse”, porque las dos a la vez no son posible de realizar. De salir derrotado el candidato de la derecha y de mantenerse las posiciones anunciadas, no cabría otra opción que la convocatoria de nuevas elecciones.

Quedaría una tercera opción, que sería la reedición del pacto de legislatura que se llevó acabo en 2015. Posible es, pero se me antoja complicado de reeditar. Dos son las dificultades, una la propia posición manifestada por Rivera, en este asunto, como en otros muchos, las palabras de Marín no tienen valor alguno, la otra porque cualquier acuerdo de gobierno al que llegue el PSOE, ha de contar con el refrendo de la militancia. Y no parece que la militancia socialista esté por ese acuerdo, y de “forzar” el mismo podría hacer estallar un conflicto interno de incalculables consecuencias. No creo que nadie con cierto sentido de responsabilidad, someta al partido a ese estallido interno.

Por tanto, pocas son las opciones, pero alguna queda. Porque la lectura del resultado no será igual si los escaños del PSOE superan ampliamente a la suma del bloque de derechas, que si es al contrario o los números son muy parejos. No será igual si la suma del bloque de derechas queda en la horquilla de 40/42, que si llega al 44/46. Como bien sabemos en todas las provincias el último de los escaños que se asignan lo es por escaso número de votos, de ahí la importancia de acudir a votar y de concentrar el voto en el PSOE, pues es la única garantía de evitar el gobierno del bloque de derechas. Porque, además ese bloque de derechas ha planteado estas elecciones en clave nacional. Andalucía ha no ha sido su preocupación ni han aportado alternativas a los problemas reales de Andalucía, más allá de la simple retórica. Se han dedicado a hablar de Cataluña, la inmigración con mensajes xenófobos, la unidad de España e incluso, en la desesperación, han sacado a relucir el terrorismo. No ha sido Andalucía su prioridad, más bien emulaban ese eslogan de la derecha aquel 28 de febrero “Andaluz, este no es tu referéndum”. Es por ello que el triunfo que obtenga el PSOE ha de ser nítido, ha de superar por si solo a la suma de las derechas. De esa manera se evitarían “veleidades” en busca de alianzas poco decorosas. De ahí la necesidad de acudir masivamente a las urnas, el electorado de izquierda no debería declinar su responsabilidad, la derecha está movilizada, ha puesto “toda la carne en el asador”, ha volcado todos sus recursos políticos, económicos y mediáticos. Saben que sus candidatos son perdedores, pero no tendrán ningún empacho en llevárselos por delante si con ello logran desestabilizar al gobierno de Andalucía y, lo que para ellos es más importante, tumbar al gobierno de España. En estas elecciones las derechas no están pensando en clave andaluza, lo hacen en clave nacional. El desarrollo de sus campañas, el protagonismo mediático y los asuntos de los que ha hablado así lo confirman, Andalucía solo ha sido para ellos un “ensayo” de algo que pretenden llevar a cabo en toda España. El domingo día 2, en Andalucía no solo se juega su gobierno, se juega el gobierno de otras comunidades, miles de ayuntamiento y el gobierno de España. Ese es el reto al que las derechas han querido someternos a los andaluces. En nuestras manos, y en nuestro voto, está el vencerles. Así que hay que acudir masivamente a votar y hacerlo con la papeleta del PSOE, única garantía de que las derechas, que vinieron por “lana” salgan trasquiladas.

Rafael Valera 29-11-2018

La posverdad, la crispación y la ceguera.

Desde hace tiempo, estamos en manos de lo que se denomina “posverdad”. El diccionario de Oxford había definido esta palabra de moda de la siguiente forma: “relativo o referido a circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones y las creencias personales”. La RAE, incluyó el término hace escasamente un año y lo definió de la siguiente forma: “Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Los demagogos son maestros de la posverdad.  

Se trata pues, de considerar la verdad como algo secundario. Es la vieja e irónica máxima del periodismo amarillista: “no dejes que la verdad te estropee una buena noticia”, pero también de una forma de hacer política donde la mentira y la hipérbole se impones sobre los hechos reales.
Si observamos nuestra cruda realidad política y social, indudablemente mediatizada por las versiones que los medios de comunicación hacen llegar a la ciudadanía, podríamos convenir de forma muy mayoritaria que esa “posverdad”, aliada con las “fake news”, se impone de manera rotunda. Quizás estos nuevos términos “posverdad y fake news” no sean más que eufemismos modernos de aquello, que los nazis perfeccionaron ¡y de qué manera!, llamado aparato de propaganda, con el cual fueron capaces de hace creer a millones de alemanes que el problema de sus males radicaba en la “maldad” de los diferentes y que su raza, la aria, era superior al resto de seres del planeta, sin pararse a mirar que el máximo artífice de esa estupidez no cumplía con los “requisitos exigidos” a cualquier ario de bien. Se impuso la visión supremacista de la raza y el afán imperialista de unos descerebrados. Pero para poder lograrlo, contaron con la inestimable ayuda de unos medios entregados a la causa. El resultado de ello es de sobra, y dolorosamente, conocido.
Hoy tenemos que lamentarnos de la escalada de tensión que vive la sociedad española que, queramos o no, termina mimetizando las formas y maneras con la que sus representantes políticos actúan y las proclamas frentistas que muchos medios de comunicación se encargan de azuzar.
Hay personajes políticos a los que les da igual estar en un plató de televisión, o en la sede de la soberanía nacional, para dejar patente su falta de respeto al adversario. Es la descalificación la que se impone. Y lo que es aún peor, la descalificación basada en la mentira.
En la historia del parlamentarismo ha habido muchos “personajes secundarios” que han hecho el trabajo sucio que se les asignó en sus formaciones, ese papel de provocador, ese comportamiento de bufón, pero carente de gracia, encargado de “animar” las sesiones parlamentarias. Cuando el Parlamento dejó de tener la “exclusiva” del debate entre diferentes, y los platós coparon el espacio, estos personajes no dan abasto, de ahí que se hayan multiplicado los “rufianes, hernandos, marotos, villegas, girautas…” como auténtica plaga. Resultaría hasta comprensible que ese trabajo quedara asignado en exclusiva a estos personajes, es una forma de ganarse la vida, “peor es robar”, que decía un cartel que portaba un mendigo para solicitar la ayuda de los transeúntes. Pero lo que no es tan comprensible es que quienes lideran formaciones que pretenden ser gobierno de España, sean los máximos agitadores, los que se “revuelquen” en el lodazal para agitar la crispación.
Cuando se pretende centrar el debate sobre juicios de intenciones, sobre hechos no ocurridos, es la puesta en práctica de la estrategia diseñada por George W. Bush, de “guerra preventiva”.
De manera que, desde los escaños, o la tribuna, del Congreso se puedan decir auténticas barbaridades sin el más mínimo rubor. Lo mismo da soltar una soflama sobre el “España se rompe”, que sobre el “España nos mete en la cárcel”, y aunque los voceros de una y otra astracanada se encuentren en antípodas políticas, comparten un mismo objetivo, crear la tensión necesaria que justifique el traslado de la crispación a las calles, al conjunto de la sociedad. Ya teníamos ejemplos de legislaturas pasadas, de manera que cada vez que la derecha está en la oposición ha puesto en marcha esa estrategia. Hasta ahora, la exclusividad la tenía el PP. Desde hace unos años, han entrado en ese “método estratégico” los independentistas catalanes. Estos buscaban legitimar con ello, primero su deriva y luego su fracaso. Pero en esa pelea por el electorado más derechista, por “los habitantes de la caverna”, que se ha desatado entre Casado y Rivera, este se ha sumado al carro. Y como fiel “converso”, o volviendo a sus orígenes, se ha propuesto ser el “rey de la crispación”. Y lo mismo da acudir a Alsasua, pregonándolo por toda España desde dos semanas antes, que pasear un autobús por Madrid pidiendo que no se indulte a personas que no solo no han sido condenadas, sino que ni siquiera han sido juzgadas. ¡Curioso! Que quien dice ser el más respetuoso con la independencia judicial, esté intentando de manera soterrada presionar a un tribunal, solicitando en el Congreso una medida contra algo que no ha sucedido. ¿Qué prisa tiene? Pues si se hubiera de otorgar indulto a alguien tendría que ser una vez condenado en firme y con un procedimiento que se alarga en el tiempo ¿No podría esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos y en función de ellos actuar? ¡Podría! Pero de hacerlo así, no generaría crispación ni alimentaría el enfrentamiento territorial como “leitmotiv” de toda su acción política.

Dentro de unos meses, se cumplirá un siglo desde que Max Weber pronunciara la siguiente frase: <<Desde la aparición del Estado constitucional y más completamente desde la instauración de la democracia, el “demagogo” es la figura típica del jefe político en Occidente.>> El contexto de la frase no era otro que una conferencia dirigida a unos jóvenes que acababan de salir de la primera “Gran Guerra”, a la que fueron arrastrados por la sinrazón de unos dirigentes demagogos. Hoy, es evidente que esta cita viene como anillo al dedo para definir a los líderes de algunos partidos, pero sobre todo a quienes se pelean por el electorado de la derecha.
Y toda esa crispación termina llegando al conjunto de la sociedad, produciendo hartazgo y rechazo de manera simultánea, objetivo también perseguido pues que la mayoría social dé la espalda a la política es, también, una manera de perpetuar el “statu quo” y las injusticias.

El gran escritor portugués, José Saramago en su obra “Ensayo sobre la ceguera” ‘ nos hace reflexionar sobre un mundo donde la ceguera, como epidemia, se apodera de los seres humanos. Y en uno de los párrafos de la obra se recoge:
Nadie lo diría. A primera vista, los ojos del hombre parecen sanos, el iris se presenta nítido, luminoso, la esclerótica blanca, compacta como porcelana. Los párpados muy abiertos, la piel de la cara crispada, las cejas, repentinamente revueltas, todo eso que cualquiera puede comprobar, son trastornos de la angustia.”
Tal vez hoy, ante la falta de clarividencia de quienes tienen la responsabilidad, para eso le pagamos, de impartir pedagogía, particularmente hacia sus electores y extensiva al resto de la sociedad, habría que plantearse si no sería preferible e incluso conveniente ser un poco “ciego” ante la realidad política, antes que tener la fortuna o la desgracia, según se mire, de ver con profunda claridad las cosas que nos rodean. Habrá quienes “curándose en salud”, ya hayan decidido, no profundizar en el conocimiento de esa realidad, como un remedio eficaz contra la aceleración del corazón y el daño cerebral. Porque profundizar en ese conocimiento puede que nos acerque a la “sabiduría”, pero pagando un precio alto en nuestro organismo.

Solo me queda la duda de quién vencerá en esa batalla, si la “ceguera autoprotectora” o la rebeldía inherente al ser humano, que hace que reaccione ante las agresiones. Porque esta situación es una agresión en toda regla al respeto y a la inteligencia.

Rafael Valera 22-11-2018

Un análisis y un vaticinio

Después de “destripar” los datos que nos aporta el sondeo del CIS sobre las elecciones en Andalucía, tener presente algunas otras encuestas elaboradas (aquellas que aportan la ficha técnica) y algo de la experiencia, todo metido en la “coctelera”, me arriesgo a publicar mi pronóstico basado en ello.
En el cuadro que se acompaña se recoge la estimación de votos absolutos de cada formación política en cada una de las provincias. Partiendo de una estimación de participación diferente en cada una de ellas. Hasta la fecha no se había celebrado ninguna elección autonómica en el mes de diciembre, solo un proceso electoral, el 20D, en 2015, pero de carácter estatal.
Partiendo del sondeo del CIS, expongo primero las “discrepancias” que sobre cada resultado provincial mantengo. Porque en mi opinión el CIS, aunque no lo explicita, parte de un nivel de participación más elevado del que preveo se lleve a cabo, y esto es primordial para determinar la asignación de los últimos escaños en cada provincia.

Estimacion de votos2

Almería. El CIS asigna un escaño a Vox, que lo conseguiría por el resto mayor, siempre que la participación esté por debajo del 60%, en cuyo caso lo perdería Adelante Andalucía.

Cádiz. El CIS da opciones a un 7º escaño a favor del PSOE, pero para ello la participación debería superar el 65%. Creo que el PP superará, en votos y escaños a C’s.

Córdoba. La asignación de escaños que realiza el CIS viene a coincidir con la que yo estimo, pero habría un baile de escaño si la participación es inferior al 65%

Granada. Tengo una discrepancia con la asignación de escaños que realiza el CIS pues asigna el último, por el resto mayor, a C’s, mientras que yo se lo asigno al PP.

Huelva. Coincido con la distribución de escaños del CIS- Solo una observación, el PSOE podría conseguir el 6º escaño por resto mayor si la participación se acerca al 70%.

Jaén. En esta provincia tengo varias discrepancias con los datos del CIS. Históricamente se da en ella una alta participación (+-70%), para este tipo de elecciones, si se superará ese índice, el PSOE podría obtener un 6º escaño en detrimento de C’s, que se quedaría con 1. Otra cuestión a tener en cuenta, es la existencia en esta provincia de algunas candidaturas de ámbitos locales, que van a detraer votos a los partidos mayoritarios. De cómo incidan esas candidaturas, puede variar la asignación del escaño asignado por resto mayor.

Málaga. En esta provincia tengo plena coincidencia con los datos del CIS.

Sevilla. En esta provincia tengo plena coincidencia con los datos del CIS.

Consideraciones generales. Hay tres provincias donde el último escaño a asignar (resto mayor) está muy igualado y tendrá mucha incidencia el grado de participación que se alcance. En otras dos provincias puede bailar un escaño entre PP y C’s. Así que la campaña va a ser determinante para que los mismos vayan a un partido u otro. Conociendo la implantación territorial que tiene el PP, de la que carece C’s, me inclino a pensar que, a lo largo de estas semanas, la intención de voto al PP va a crecer en detrimento de Ciudadanos.
Existe, a su vez, un elevado porcentaje de indecisos (o que no han querido desvelar su voto). Eso suele ser, en gran parte voto oculto, y tiende a favorecer al PP, ya que una parte del electorado algo “avergonzado”, muestra la indecisión, aunque tenga decidido votar al PP. Es revelador que el PP obtuviese el 26,7% de los votos en 2015, y solo el 16% recuerde haberle votado, mientras que el resto de opciones políticas tienen un “recuerdo de voto” muy cercano al porcentaje real obtenido.

Mi pronóstico: Aunque ya me he “tirado a la piscina” al atreverme a indicar el número de votos absolutos y provincializados (aquí recomendaría cierta condescendencia, pues la estimación está realizada sobre una previsible participación, que pudiera no producirse), no es ningún “suicidio” y por ello me aventuro a pronosticar el número de escaños que obtendrá cada formación política. Así que esta es mi previsión:

PSOE                            43/45
PP                                 22/24
Ciudadanos                19/21
Adelante Andalucía  21/23

Como he comentado antes, no creo que Vox logre escaño por Almería.
Realizar un pronóstico de este calibre, con una antelación de 20 días y con una campaña electoral aun por iniciar es ciertamente un riego, pero como decía Paulo Coelho “Si no te arriesgas, nunca sabrás que cambios eran necesarios”.

Para finalizar un detalle no menor, la intención directa de voto que manifiestan l@s encuestad@s con respecto al PSOE varía 4,6 puntos entre las elecciones al Parlamento de Andalucía del 2 de diciembre (22,2), y la que se manifiesta para el caso de celebrarse elecciones al Congreso de los Diputados (26,8).

Solo espero cierta “benevolencia”, si las predicciones no aciertan ni de lejos.

Rafael Valera 14-11-2018

El día a día, la campaña y el día después.

El próximo 2 de diciembre, l@s andaluces/as estamos llamados a las urnas. Y si algunas cosas parecen claras, sobre las que exista un consenso de opinión generalizado, no son otras que el PSOE-A, con la candidatura de Susana Díaz, ganará con cierto margen las mismas y que será necesario un pacto de gobierno y/o de legislatura para investir al nuev@ presidente/a. Hasta ahí nadie parece ponerlo en duda. Pero otra cosa es lo que las urnas dictaminen, cómo lo dictaminen y cómo sea interpretado ese dictamen por quienes han de plasmar en “negro sobre blanco”, el verdadero sentir de la ciudadanía.

Es “norma de la casa”, que a los “lideres” políticos se les caliente la boca en campaña (bueno, fuera de las campañas también) y suelan perder cierto sentido de la realidad. Lo que ya no resulta tan comprensible es que a la hora de diseñar las campañas crean que la ciudadanía es idiota, olviden que los electores tenemos memoria, y mucho menos comprensible aún, que ignoren la existencia de las hemerotecas. Porque si nos atenemos a lo que de manera altisonante vienen diciendo, la mayor parte de las cosas ajenas al propio motivo de la campaña, tendríamos que convenir que no hay más opción que repetir las elecciones. De manera que la ciudadanía debería reflexionar sobre la inutilidad de votar a alguna que otra opción política. Así, el  candidato del PP, Moreno Bonilla, en una boutade de las suyas, se encamina a una oficina de notaría y afirma, ante el fedatario público, que “sus votos no servirán para elegir a Susana Díaz como presidenta”. No sé si a este hombre le funcionan bien las neuronas, pero cosas muy lógicas y razonables no hace, porque esta actuación parece más bien de un “espontáneo” de la política, que de alguien que pretende ser presidente de una comunidad autónoma, máxime de la comunidad más poblada de España. Se podría pensar que se ha producido el efecto contagio y actúa igual que su “jefe de filas”, pero no, este hombre ya venía así de “fabrica”.

El candidato de Ciudadanos, Juan Marín, cual “muñeco” de ventrílocuo, manifiesta solemnemente que en ningún caso apoyará la candidatura de Susana Díaz. Cosa algo incomprensible cuando ha sido durante más de tres años, aunque desde fuera, su “socio de gobierno”. Pero es verdad sus palabras, dirigidas desde el “exterior”, no han de tenerse muy en cuenta y todo dependerá de los intereses que muevan a Rivera en su estrategia. Ya sabemos la promesa solemne que Rivera hizo hace dos añosNo vamos a apoyar ningún Gobierno de Mariano Rajoy”, para luego hacer todo lo contrario y sostener a Rajoy hasta sus últimos momentos.

Algo parecido, aunque con ciertos matices, viene manifestando la coalición “Adelante Andalucía”. Tampoco ellos gobernarán con, ni facilitarán el gobierno de, Susana Díaz. Para a continuación decir que impedirán el gobierno de la derecha. Algo no cuadra, pero seguramente tendremos que esperar a que se conozcan los resultados de las urnas, para saber realmente cual será el posicionamiento de cada cual.

Por tanto, si nos atenemos a lo que las distintas formaciones políticas vienen proclamando durante la precampaña y en estos primeros días de campaña, se debería de pensar que nos encaminamos a una repetición de elecciones una vez agotado el plazo establecido en el Estatuto de Autonomía de Andalucía, que en su artículo 118 establece:

“Artículo 118. Elección y responsabilidad ante los tribunales
1. El Presidente de la Junta será elegido de entre sus miembros por el Parlamento.
2. El Presidente del Parlamento, previa consulta a los Portavoces designados por los partidos o grupos políticos con representación parlamentaria, propondrá un candidato a Presidente de la Junta.
3. El candidato presentará su programa al Parlamento. Para ser elegido, el candidato deberá, en primera votación, obtener mayoría absoluta. De no obtenerla, se procederá a una nueva votación cuarenta y ocho horas después de la anterior, y la confianza se entenderá otorgada si obtuviera mayoría simple en la segunda o sucesivas votaciones.
Caso de no conseguirse dicha mayoría, se tramitarán sucesivas propuestas en la forma prevista anteriormente. Si, transcurrido el plazo de dos meses a partir de la primera votación, ningún candidato hubiera obtenido la mayoría simple, el Parlamento quedará automáticamente disuelto y el Presidente de la Junta en funciones convocará nuevas elecciones.
4. Una vez elegido, el Presidente será nombrado por el Rey y procederá a designar los miembros del Consejo de Gobierno y a distribuir entre ellos las correspondientes funciones ejecutivas.
5. La responsabilidad penal del Presidente de la Junta será exigible ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Ante el mismo Tribunal será exigible la responsabilidad civil en que hubiera incurrido el Presidente de la Junta con ocasión del ejercicio de su cargo.

Porque si los vaticinios que, todos los sondeos nos ofrecen, se cumplen y descartada una mayoría absoluta del PSOE-A, nos podríamos encontrar, tras la apertura de las urnas el próximo 2 de diciembre, con los siguientes  escenarios.

1º Que el PSOE obtenga un resultado mejor que el que auguran los sondeos demoscópicos pero sin llegar a la mayoría absoluta (55 diputados) y que la suma de los diputados de la derecha no supere a los diputados socialistas. En este caso, solo el voto negativo de PP+C’s+Adelante Andalucía, impediría la investidura y de mantenerse esa posición durante 2 meses, a contar desde el primer acto de investidura, habría que convocar nuevas elecciones. Esta situación es la que se produjo en 2015, que bastando con el voto positivo, o abstención de cualquiera de los tres grupos mayoritarios de la oposición, la investidura se empantanó durante ochenta días. Evitándose la repetición de las elecciones en el último momento con el pacto de investidura firmado entre PSOE-A y C’s. Ahora, con esta hipótesis, bastaría la abstención de Adelante Andalucía, para propiciar la investidura de Susana Díaz. Veremos si esto se produce.

2º. Que con el resultado del caso anterior, o cualquiera que supusiera un mayor número de diputados socialistas que la suma de las derechas, se pueda alcanzar un acuerdo de gobierno y/o de investidura con otra formación política. Auto descartado Ciudadanos, (en mi opinión mejor panorama, imposible) ese acuerdo solo se podría dar con la coalición Adelante Andalucía, bien por un acuerdo de gobierno o de legislatura. En ese caso se daría estabilidad al nuevo gobierno y se actuaría de acuerdo con los compromisos que se acordaran. Pudiendo elegirse a la presidenta y formar gobierno en solitario o en coalición. Y quedaría otra opción que sería el simple acuerdo de investidura, aunque esta conllevase algunas dudas sobre la estabilidad del gobierno.

3º Que el resultado de las elecciones propiciara que la suma de las derechas superara en diputados a los obtenidos por el PSOE-A. En esta opción, quedaría en manos de Adelante Andalucía el acordar o no con el PSOE-A un programa de gobierno, o solo de investidura, para evitar que las derechas gobernaran. Esto ya ocurrió en 2012, cuando el PP obtuvo 50 diputados, el PSOE-A 47 e IU 12 y se llegó a un acuerdo de gobierno para que gobernara José A. Griñán con presencia en el equipo de gobierno de 3 miembros de IU. Si, por el contrario, ese acuerdo no se produjese, cabrían dos opciones. Una que hubiese una propuesta de un candidato de la derecha, y que este no alcanzara la mayoría para ser investido por el voto en contra de PSOE-A y Adelante Andalucía. Ello nos llevaría a nuevas elecciones. Y una segunda opción en esta hipótesis, que se produjera una abstención de Adelante Andalucía y resultase elegido el candidato de la derecha. Hipótesis quizás poco probable, pero en política nunca se ha de descartar ninguna de las posibilidades que existan. Aquí entran en juego diferentes negociaciones y/o compensaciones, una de ellas la Presidencia del Parlamento de Andalucía, convocatoria de elecciones en un corto periodo de tiempo, etc. etc. Ya digo, hipótesis en principio poco probable, pero es la que las derechas están barajando…y si esta es su esperanza, algo se habrá sondeado cuando ya, tanto Bonilla como Marín, están en el “reparto” de presidencia y vicepresidencia del gobierno andaluz.

Es por ello que, a pesar de  lo que auguran las encuestas, l@s socialistas no deberíamos bajar la guardia ni relajarnos en los días que faltan para acudir a las urnas, y seguir insistiendo en la necesidad de que nadie falte a la hora de votar. Si observamos, algunos medios están publicando sondeos ad hoc intentando levantar el ánimo del electorado de derecha, augurando que es posible que la suma PP y C’s supere en número a los diputados que obtenga el  PSOE-A, y con ello dan por hecho, de manera intencionada, que esto sería suficiente para alcanzar el gobierno. Es evidente que hay una clara estrategia de movilización de los votantes de derecha.

Si miramos el histórico de las elecciones andaluzas, veremos que la derecha nunca superó los 50 diputados (año 2012 y no les sirvió para gobernar), hoy presentándose de manera separada y en flanco declive del PP, es más que dudoso que se acerquen a ese número. Es verdad que nos estamos moviendo en el campo de las probabilidades y hasta el 2 de diciembre a las 11 de la noche no tendremos el resultado, pero como escribió el poete inglés Edward George Earl Bulwer-Lytton, más conocido como Lord Lytton: “El destino se ríe de las probabilidades.” Así que trabajemos para que el destino que escojamos entre tod@s  no dependa de unas mentes inestables, amantes de las boutade y escasas de memoria.

Rafael Valera 18-11-2018

100 años después ¿Hemos aprendido algo?

Hoy, 11 de noviembre, se cumple el Centenario de la finalización de la Primera Guerra Mundial, conocida durante más de 20 años como “La Gran Guerra”, (Así se le denominó hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939)
La finalización de esta guerra de estableció por medio del Armisticio de 11 de noviembre de 1918, también conocido como Armisticio de Compiègne, que fue el tratado que firmaron en esa fecha, por un lado, los llamados “Países Aliados” y por otro el “Imperio alemán”. La firma se llevó a cabo en el vagón de un tren en el bosque de Compiègne, en la región de Hauts-de-France. Se ponía con ello fin a las hostilidades del Frente Occidental, único en el que en esa fecha aún se mantenía en lucha.
Fueron múltiples las causas que habían dado origen a esta guerra, pero el detonante para desatar el conflicto se produjo el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, (capital de Bosnia-Herzegovina, una nueva provincia recién incorporada al Imperio austrohúngaro) con el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, a manos de Gavrilo Princip, un joven nacionalista serbio. Este suceso desató una crisis diplomática cuando Austria-Hungría dio un ultimátum al Reino de Serbia y se invocaron las distintas alianzas internacionales forjadas a lo largo de las décadas anteriores. En pocas semanas, todas las grandes potencias europeas estaban en guerra y el conflicto se extendió a muchas otras áreas geográficas.
El que el asesinato del Archiduque se llevara a cabo en Sarajevo no parece que fuera casual. Se apunta por varios historiadores que, al tratarse de una ciudad pequeña, apenas setenta mil habitantes, una ciudad tranquila, no conflictiva y apenas vigilada, impulsó a una organización nacionalista serbio-bosnia, “La mano negra” a elegirla para llevar a cabo su acción. La célula de esta organización, que llevaría a cabo el atentado, está formada por seis individuos que se distribuyen por el itinerario del recorrido oficial que llevaría a cabo el archiduque Francisco Fernando. Todo está planificado. Estos seis miembros de la célula son menores de veinte años, por lo que, de acuerdo con la ley, en caso de ser detenidos después de cometer el atentado, impediría que fueran condenados a muerte.
Hay diferentes relatos sobre cómo se llevó a cabo este magnicidio, pero quizás el que más claramente lo narra, (al menos de los autores que yo he leído) es Juan Eslava Galán en su obra “La Primera Guerra Mundial contada para escépticos”, aunque lo haga con un tono desenfadado y con cierta ironía
Transcribo uno de los párrafos donde lo relata:
<< El primer terrorista, Muhamed Mehmedbašić, apostado en la terraza del café Mostar, deja pasar el convoy («No conseguí un buen ángulo de tiro para lanzar mi bomba», declararía en los interrogatorios). Tampoco reacciona a tiempo el segundo terrorista, Vaso Čubrilović. Un centenar de metros más allá, el tercer terrorista, Nedeljko Čabrinović, arroja una granada que rebota en la capota abierta del coche archiducal, cae al suelo, rueda por el empedrado y va a estallar bajo el siguiente vehículo hiriendo a dos de sus ocupantes, el conde Boosvaldeck y el coronel Morizzi. Fallada su alta misión patriótica, el joven terrorista intenta inmolarse antes de que la policía lo detenga. Muerde la ampolla de cianuro y se lanza de cabeza al río.
Está visto que no es su día. Ni ha matado a los archiduques ni se ha matado él. El veneno estaba caducado y el río apenas lleva agua debido al estiaje. La policía captura al frustrado magnicida.
La bomba ha sembrado la alarma. La comitiva imperial realiza el resto del camino a gran velocidad, lo que frustra la actuación de los otros tres terroristas, Cvjetko Popović, Gavrilo Princip y Trifun Grabež.
El segundo acto de la tragedia que ensombrecerá el porvenir de Europa se celebra en el salón augusto del palacio municipal panelado de maderas nobles, decorado con efigies de antiguos héroes, iluminado por pesadas lámparas de cristal de Murano y tapizado de terciopelos y espesas cortinas de damasco. Al consternado alcalde de Sarajevo no le ha dado tiempo a modificar el discurso de bienvenida. Cuando alude, con voz quebrada, a «la calurosa acogida que Sarajevo brinda a sus príncipes», el archiduque comenta sarcásticamente:
—Muy calurosa, sin duda. Venimos en visita de amistad y nos recibís con bombas.
Sofía aprieta la mano de su esposo y le susurra algo al oído: «Calma, querido».
Finaliza la ceremonia. El archiduque se interesa por los heridos. Los están atendiendo en el hospital. Antes de abandonar la ciudad quiere visitarlos. El barón Morsey expresa sus temores: podría haber más terroristas encubiertos.
—¿Cree usted que Sarajevo está llena de asesinos? —le replica el general Oskar Potiorek, gobernador de la provincia—. Yo garantizo la seguridad del príncipe.
El archiduque insiste en visitar a los heridos.
—Evitemos el centro —sugiere Potiorek. Y le indica al conductor que tome la calzada que discurre junto al muelle Appel.
A la altura de la calle Gebel, junto al puente latino, el chófer se equivoca de dirección. Da marcha atrás para corregir el error y en ese momento uno de los terroristas, Gavrilo Princip, que sale de comprar un bocadillo en la tienda de ultramarinos Schiller, siente que Dios lo ha venido a ver: el odiado archiduque al alcance de sus balas.
El joven terrorista no se lo piensa dos veces: empuña su pistola semiautomática Browning modelo 1910 7,65 mm de fabricación belga y se aproxima al coche. Lojka, el chófer, ve la pistola e intenta acelerar. Demasiado tarde. Dos disparos realizados a apenas metro y medio de distancia alcanzan al archiduque en la yugular y a la duquesa en la aorta descendente a la altura del abdomen. Un tercer disparo deja un agujero en el chasis del vehículo.
La policía detiene al asesino, que ingiere su cianuro caducado con los insuficientes resultados que conocemos. A toda velocidad conducen a los heridos al edificio del gobierno.
—¡No es nada, no es nada! —dice el archiduque, ignorante de la gravedad de su herida.
De su cuello brota un surtidor de sangre que hay que taponar urgentemente, pero los que lo asisten pierden unos momentos preciosos abriéndole la casaca que lleva sujeta con hilvanes (es tan coqueto que se la hace coser para que se le ajuste a la perfección en los actos oficiales). Mortalmente pálido, el archiduque murmura: «¡Sofía!, ¡Sofía! No te mueras…, vive para nuestros hijos». Pero Sofía fallece antes de llegar al palacio del gobierno.
Francisco Fernando, el heredero del glorioso Imperio austrohúngaro, el personaje cuyo principal mérito estriba en haber cazado más de cinco mil ciervos a lo largo de su laboriosa vida, se estremece en un prolongado estertor y muere.>>

Lo que ocurre a continuación es de sobra conocido, nueve millones de militares y siete millones de civiles muertos (el 1% de la población mundial), así como varios países con sus economía y sociedades destrozadas. La barbarie en manos de fanáticos.
Por fin ese 11 de noviembre de 1918, a las 05 horas y 20 minutos, se produce la firma del Armisticio de Compiègne, que entraría en vigor ese mismo día a las 11 horas.
A partir de ese día se desarrollan las conversaciones y negociaciones en la Conferencia de Paz de París, el 28 de junio de 1919, los países aliados firmaron el Tratado de Versalles con Alemania, y a lo largo del siguiente año, otros tratados con cada una de las potencias derrotadas.

Sin duda una fecha para recordar, pero sería más adecuado que además del recuerdo se extrajesen las enseñanzas correspondientes.

Rafael Valera 11-11-2018

Julián Zugazagoitia. En el aniversario de su fusilamiento.

 

En la madrugada de un día como hoy, 9 de noviembre, pero de 1940, morían fusilados por el franquismo dos históricos socialistas, Julián Zugazagoitia Mendieta,  “Zuga”, que es como le llamaban sus amigos, y Francisco Cruz Salido.

De profesión periodista los dos, habían formado parte de los gobiernos de Juan Negrín y  fueron incluidos en la lista de 650 personalidades republicanas, que Franco exigió a las autoridades francesas fuesen detenidos y entregados a la policía española. Su detención se llevó a cabo por la Gestapo el 27 de julio de 1940 en París. Se apunta por algunos historiadores que la misma fue debida a una delación. Durante varios días permanecieron detenidos. Hasta que el 31 de julio fueron entregados a la policía española. Junto a ellos, serían entregados también, Joan Peiró y Lluís Companys.

Ambos, Zugazagoitia y Cruz Salido, morían, junto a otros trece republicanos, ante las tapias del cementerio del Este de Madrid, en ese fatídico amanecer del 9 de noviembre de 1940.

No es intención de este post profundizar en las biografías de ambos socialistas, para ello  aconsejo pinchar los enlaces que más abajo se adjuntan y que llevan a las que están recogidas en los archivos de la Fundación Pablo Iglesias.  Lo que pretendo es hacer un reconocimiento a una de las mentes más brillantes del socialismo en tiempos de la República, Julián Zugazagoitia.

Enlace biografía Julián Zugazagoitia
http://www.fpabloiglesias.es/archivo-y-biblioteca/diccionario-biografico/biografias/2287_zugazagoitia-mendieta-julian

Enlace biografía Cruz Salido
http://www.fpabloiglesias.es/archivo-y-biblioteca/diccionario-biografico/biografias/4515_cruz-salido-francisco

Zugazagoitia fue uno de los dirigentes socialistas que tuvieron especial protagonismo en esos años, principalmente a raíz del golpe de estado fascista que dio origen a la guerra civil. Había sido concejal en Bilbao, hijo de un socialista fundidor en Altos Hornos, Fermín Zugazagoitia Aranguren, que fue presidente de la Agrupación Socialista de Bilbao y concejal en el ayuntamiento de esa ciudad. Trabajó Julián en la Cooperativa Socialista de la capital vizcaína como empleado, lo que le servía para dedicar muchas horas al estudio de la literatura socialista, de la que fue siempre ferviente enamorado. En su militancia en las Juventudes Socialistas de Bilbao tuvo como compañeros a Tomás Meabe, fundador de las mismas en los primeros años del siglo, y a Emilio Beni Oñate, hombre con una gran capacidad literaria y al que la muerte le llegó muy joven (en 1921) con apenas 32 años. Su memoria, junto con la de Tomás Meabe, fallecido en 1915 a temprana edad de 36 años,  fue honrada en un emotivo acto que se celebró en el Centro Socialista de Bilbao el 13 de enero de 1923, donde Zugazagoitia pronunció un brillante discurso, en el que glosó de forma paralela la vida y obra de dos socialistas tan importantes para la Historia de las Juventudes, y los dos fallecidos prematuramente.

Diputado por Badajoz en 1931 y por Bilbao en 1936, Director de “El Socialista”, Ministro de Gobernación primero y luego Secretario General del Ministerio de Defensa bajo la dirección del Presidente de Gobierno y Ministro de Defensa Juan Negrín. Persona de alta capacidad e inteligencia política, afrontó con una inmensa dignidad su detención e interrogatorio, en la cárcel francesa de La Santé, por la policía alemana. Ante ella manifestó haber sido ministro de la República española y ante las caras de incredulidad de los policías les increpó: «no creo que España tenga que sentirse avergonzada de que yo, un periodista humilde, haya desempeñado una cartera ministerial. Tampoco creo que ustedes, los alemanes, tengan que sorprenderse de que un hombre de mi profesión haya desempeñado cargos de gobierno, cuando ustedes, en su país, tienen en honor estar dirigidos por un antiguo pintor de puertas…».

ZugazagoitiaJulián Zugazagoitia fue el encargado de pronunciar el elogio fúnebre en el entierro del poeta Antonio Machado, realizado en Colliure.

Pero si algún legado dejó “el Zuga” para la posteridad, además de su entrega por las ideas socialistas y por la República, fue el libro “Guerra y vicisitudes de los españoles”. Obra escrita en París entre 1 939 y 1 940 para ser publicado este último año, por entregas y bajo el título “Historia de la guerra en España”, en el periódico La Vanguardia de Buenos Aires. La cuarta edición de esta obra fue prologada por Santos Juliá, y en el mismo se recoge la intención de Zugazagoitia a la hora de escribir su relato de múltiples acontecimientos vividos durante el golpe de estado y la guerra civil. Traslado uno de los párrafos del prologo de Santos Juliá:

“El primero y, si se apura, el más valioso de los escritos desde entonces por ningún dirigente de la República, aunque temiera Zugazagoitia que su libro no iba a gustar a nadie. No porque lo que en él se decía no fuera cierto, o porque faltaran cuestiones sustanciales, sino porque de manera deliberada se había apartado de todo propósito polémico y de toda intención apologética. El suyo no es un libro de combate, tampoco de exculpación: Zugazagoitia, periodista, ministro de la República, derrotado en una guerra, exiliado, refugiado en Francia, no pretendía ganar sobre el papel lo que se había perdido en los despachos ministeriales, en los locales de los partidos y en el campo de batalla, ni buscaba justificar su conducta. No es un libro militante, no vale para la exaltación de la causa que había defendido, como tampoco es el libro de alguien que pretenda salvar su posición acusando a los demás, ejercicio al que con tanto afán se entregaron tantos recuerdos de la época; es por el contrario el libro de alguien que indaga en las flaquezas y errores de su propio campo, de un testigo que no quiere envenenar, «con un legado de odio, la conciencia virgen de las nuevas generaciones de españoles», un testigo que aspira a la imparcialidad.” 

Tras ser sometido a juicio, fue condenado a la pena de muerte junto a Francisco Cruz Salido, Cipriano Rivas Cherif, Carlos Montilla Escudero y Miguel Salvador Carreras, si bien a estos tres últimos les fue conmutada la pena.

Zugazagoitia_Condena“Julián Zugazagoitia fue fusilado en el cementerio del Este, de Madrid, a la seis y veinticinco de la mañana del día 9 de noviembre de 1940, uno entre los catorce ejecutados ese mismo día, uno entre los 953 ejecutados ese mismo año, uno entre los 2663 ejecutados en ese mismo lugar desde mayo de 1939 hasta febrero de 1944.” (1)

Los restos de Julián Zugazagoitia reposan en el cementerio de Madrid en una tumba compartida con Francisco Cruz Salido, ambos fusilados en el mismo momento.
Zugazagoitia_Tumba

Quizás el mayor homenaje que tod@ socialista pueda hacer a la figura de Julián Zugazagoitia, sea leer su obra escrita, particularmente “Guerra y vicisitudes de los españoles”, en la que se puede constatar la grandeza ética e intelectual del “Zuga”. La siguiente cita, recogida en su libro, da muestras de ello:

“Prefiero pagar a la maledicencia las alcabalas más penosas y ser cobarde para quienes me disciernan ese dicterio, renegado para los que por tal me tengan, escéptico, traidor, egoísta…, que todo me parecerá soportable antes de envenenar, con un legado de odio, la conciencia virgen de las nuevas generaciones españolas.”

Rafael Valera 09-11-2018

Fuentes: Archivos de la Fundación Pablo Iglesias – “Guerra y vicisitudes de los españoles”  – “Apuntes históricos Pablo Iglesias, PSOE, UGT”. 

(1) Texto final del prólogo de Santos Juliá.

Tomás Meabe, 103 años de su muerte.

Hoy, 4 de noviembre, se cumple el 103 aniversario de la muerte de Tomás  Bruno Meabe Bilbao, político socialista, fundador de las Juventudes Socialistas, escritor y traductor, fallecido a la temprana edad de 36 años.

“Nació el 15 de octubre de 1879 en la Plazuela de los Santos Juanes de Bilbao (Vizcaya). Hijo de Santiago Meabe y Labiduría, natural de Lekeitio y nieto de José Antonio Meabe, marino, defensor de Bilbao durante el sitio carlista como auxiliar de la octava compañía y que fue autor de la letra de los famosos cantos liberales, “Somos liberales…” y “La primera bomba al río cayó…”, siendo además concejal del ayuntamiento de dicha localidad. Su madre, Prudencia Bilbao Partearroyo era natural de Bilbao. Al poco tiempo de nacer, su familia se trasladó al número 21 de la calle Artecalle y poco después a la calle Iturribide, 25, piso 2º derecha, donde vivió el resto de su estancia en Bilbao. Fue alumno de la escuela municipal de párvulos, situada en la citada calle y después del instituto de segunda enseñanza de la plaza de los Auxiliares. Trabajó un corto período de tiempo en el Banco de Bilbao para más tarde cursar la carrera de perito mercantil en el Instituto Vizcaíno y por último realizó estudios de piloto, navegando durante varios años en buques veleros con matrículas de la villa de Bilbao. Se casó con Julia Iruretagoyena Salles, hija del alcalde republicano de Irún (Guipúzcoa), León Iruretagoyena Camino y tuvo un hijo al que llamará León, nacido en 1912 y fallecido en Madrid el 30 de septiembre de 1936 en la explosión accidental del laboratorio de material de guerra donde trabajaba. Inició su actividad política en el Partido Nacionalista Vasco, afiliándose posteriormente a la AS de Bilbao en 1902. Colaboró en La Lucha de Clases con artículos antinacionalistas y anticleriEn calistas. Iniciado en la masonería en estos años con el nombre simbólico de «Cosmopolita», perteneció a la logia «Emulación» de Bilbao, donde alcanzó el grado 3º. Se hizo cargo de la dirección de La Lucha de Clases en septiembre de 1903, al tener que dejarla Álvaro Ortiz por haberse quedado ciego. Utilizó las páginas del semanario socialista bilbaíno para hacer una dura crítica del nacionalismo vasco, del militarismo y del clericalismo. Asimismo, a los pocos días de asumir su dirección, planteó la necesidad de crear una organización de jóvenes socialistas a semejanza de las que integraban la Federación de Jóvenes Guardias Socialistas en Bélgica, lo que dio lugar a la constitución del primer núcleo de Juventudes Socialistas en Bilbao (octubre de 1903) y su imitación en el País Vasco y en el resto de España entre 1904 y 1905. Cuando, en abril de 1906, se creó la Federación Nacional de Juventudes Socialistas de España en Congreso celebrado en Bilbao, Meabe no pudo asistir por estar exiliado en Francia. Tuvo que expatriarse a mediados de 1904 al ser condenado a ocho años de cárcel, regresando en enero de 1905 tras un indulto. Se hizo cargo de nuevo de la dirección de La Lucha de Clases hasta julio de 1905, en que le sustituyó Isidoro Acevedo. Dirigió después la segunda época del semanario socialista Adelante de Eibar (Guipúzcoa). De nuevo perseguido por la ley de Jurisdicciones, marchó al exilio, de donde no regresó ya hasta poco antes de su muerte. En París trabajó para la editorial Garnier Hermanos, traduciendo al castellano clásicos latinos y griegos (Horacio, Petronio, Plutarco, Platón…) y literatura francesa e inglesa (Emile Ollivier, Walter Scott, Charles Dickens…). Tras el fallecimiento de su padre en abril de 1908 pasó una larga temporada en Hendaya. En torno a 1910 marchó a Londres, donde trabajó para la edición castellana de la enciclopedia inglesa, regresando al poco tiempo a Francia. En el exilio escribió lo mejor de su producción literaria, las fábulas y las parábolas que fueron publicadas póstumamente. Enfermo de tuberculosis regresó a España, quizás tras el comienzo de la primera Guerra Mundial o a principios de 1915. Residió en Irún y en otras poblaciones vascas hasta que semanas antes de su muerte decidió ir a Madrid. Después de pasar un tiempo en El Escorial se alojó en el suburbio madrileño de las Cuarenta Fanegas hasta que por intermediación de Indalecio Prieto se trasladó a vivir a un piso de la calle Ponzano 32, donde falleció el 4 de noviembre de 1915. Sus restos fueron trasladados al cementerio de Vista Alegre de Bilbao en febrero de 1926.” (*)

(*)Texto de su biografía en los archivos de la Fundación Pablo Iglesias.

Pero Tomás Meabe fue sobre todo un hombre consecuente con sus ideas, coherente entre el “ser y el parecer” y entregado a la labor divulgadora de las ideas socialistas. Calificado como prosista lírico, Tomás Meabe fue el primer dirigente socialista español al que se le reconoció la capacidad de escribir poesía, cuento y artículos plasmando el sentido trascendente de su pensamiento y convirtiéndolo en literatura, aunque todas sus obras fueron publicadas póstumamente.

En su obra “Meditaciones de un Moribundo”, se recoge el siguiente pensamiento: “Cuando abracé los ideales socialistas todos decían de mi, empezando por mis padres y por mis amigos, todos decían; Se ha vuelto loco. No oía otra cosa. Luego estando en la cárcel, a donde me llevaron por socialista, me decía una noche sentado en aquel mi pobre catre y mirando a las estrellas que me dejaba ver una ventanuca: ¿Se necesitará en verdad ser loco para sacrificarse por los débiles? Pero enseguida me estuve diciendo: De todas maneras mayor y peor locura es lo que hacen tantos otros: sacrificarse por los fuertes, por aquellos a los que consideran fuertes. Mayor y peor locura es esta, entre mil otras razones porque ello es confesarse débil. ¡Más débil que un hombre! ¡Una efímera, más débil que otra efímera!

En el prologo, que Santos Juliá escribe en una de las ediciones de la obra de Juliá Zugazagoitia “Guerra y vicisitudes los españoles”, se recoge el siguiente texto referente a la admiración y cariño que Tomás Meabe gozaba entre los socialistas. “Zugazagoitia quedó desde su primera juventud literalmente fascinado por la figura de Meabe, por esa nota de poesía y de emoción ética que Araquistain, al proclamarlo santo, consideraba la raíz más honda y duradera de la doctrina colectivista. La prematura muerte de Meabe en Madrid, en noviembre de 1915, enfermo de tuberculosis, rescatado por Prieto y el mismo Araquistain del suburbio de las Cuarenta Fanegas donde agonizaba, elevó hasta la devoción a los ojos de sus amigos el ejemplo de su figura. En sus recuerdos del fundador de las Juventudes Socialistas, Zugazagoitia siempre evocará la subida al monte, una cima en lo más alto, con su ermita o su casita, encaladas, humildes construcciones, un grupo de jóvenes dejando fluir la emoción tumbados cara al cielo, viendo pasar en triángulo solemne un ejército de grullas o procediendo a la lectura de las cuartillas que había dejado sin publicar este solitario de mirada siempre errante y aventurera, este creyente desesperado por la presencia del mal.”

Finalmente, trascribo lo recogido en las ediciones de “El Socialista” de 4 y 5 de noviembre de 1915, el último deseo que Tomás Meabe dejó escrito, que se publicó por José López, Secretario de Juventudes Socialista, con el título “Su última voluntad” (foto núm. 1) y un escrito del propio Tomás Meabe, titulado “Mi Tumba”, en el que expresa el deseo que su tumba fuese cubierta con flores (foto núm. 2).

Esta tarde en cuanto me enteré de la muerte de Meabe, el fundador de las Juventudes socialistas, fui a la casa en que ha fallecido. Su hermano Santiago, acongojado, me dijo como uno de sus últimos recuerdos fue para la Federación de Juventudes, la que deseaba que acudiera a su entierro, si moría…

Y leímos un cuaderno de apuntes de Meabe, que en su libro de horas, por los pensamientos bellos y grandes que encierra, escritos en estos últimos tiempos, este deseo suyo, que reproduzco para conocimiento de aquellos a quienes va dirigido”

“Jóvenes socialistas: Si me hacen entierro, vosotros quisiera que me llevarais y que luego saludarais al humo de mis restos, haciendo un voto solemne de trabajar más por nuestros ideales.”

Sería no conocer a los jóvenes socialistas madrileños el suponer que estos no harán de su parte cuanto puedan por cumplir este último deseo del santo laico que se llamó Tomás Meabe.

Así los espera, en nombre de la Federación de Juventudes, su secretario José López y López. 

Foto núm. 1Tomas meabe_ foto 1

Mi Tumba.

Un día asistí en Bayona al entierro civil de un excelente anciano que en vida se ganó el querer de todos. Nos repartieron flores a los del acompañamiento, y fuimos tras de la caja al cementerio. allí vi llorar a muchos.

Yo también estaba a punto de eso viendo como los demás lloraban y como en los labios de un viejo, que hablaba del difunto, vibraban las palabras. Por fin pusieron la caja en la fosa, desfilamos todos por delante, y, al pasar, arrancando las flores de la solapa, las tiramos al muerto, que quedó cubierto de ellas.

-Está muy bien- me dije-cubrir con flores a la Muerte…

¿No es así mis amigos? Pues cuando yo muera, desde ahora os encargo que me dejéis en paz con ellas.

Si adornar queréis mi último vestido, esa tierra que hará tierra de mis huesos, hacedlo con flores, no con cruces y cosas feas. Soy muy dado a las bellezas del campo, y el adorno estará muy en su punto. No me disgusta tampoco la idea de dar savia a los pensamientos y pasionarias y claveles rojos. Así, al pasar frente a mi tumba pagana dejareis de tropezar la vista con objetos negros, y las florecitas os alegrarán. ¡Tiraré buen olor, mis queridos amigos!

Tomás Meabe.  

Foto núm. 2Tomas meabe_foto2

La lectura de la obra de Tomás Meabe, es una buena forma de reconfortarse con los ideales socialistas.

Una de las reflexiones que dejó escrita Tomas Meabe dice:  «Quisiera escribir con amor y la pluma se me torna látigo»

Rafael Valera 04-11-2018

Fuentes: Archivos de la Fundación Pablo Iglesias –  “Guerra y vicisitudes de los españoles” Julián Zugazagoitia, 1 940. “Meditaciones de un moribundo” de Tomás Meabe.

 

Otros datos del CIS (2)

Publicaba hace unos días la primera parte de este post, “Otros datos del CIS (1)”, del que adjunto enlace, en el que recogía los principales problemas que, según se extraen de los barómetros que ha venido publicando el CIS, afectan a l@s español@s. Problemas que se alejan bastante de los que los medios de comunicación colocan en primer plano de actualidad y sobre los que algunas fuerzas políticas basan su agenda de prioridades.

https://pensaryreflexionarblog.wordpress.com/2018/10/25/otros-datos-del-cis/?fbclid=IwAR13O0BVKKdlOa5b8NuHfpC2AzCH-SBjOra06sGxvEScd2eZoA8nz1PDKDw

Pero sin embargo, los distintos barómetros que publica el CIS, nos ofrecen otros datos que, analizados con detenimiento y con cierto rigor, nos permite tener una visión más completa de la situación socio-política y extraer algunas conclusiones que nos ayuden a entender el comportamiento del electorado y, quizás también, a ver la disociación existente entre acción política e inquietud ciudadana.

Estos barómetros, entre otros muchos datos, recoge en varias de sus preguntas el posicionamiento ideológico de las personas encuestadas, así como la que estas otorgan a los diferentes partidos políticos. De las respuestas obtenidas se extrae la media de la población encuestada, que por ser muestras muy amplias otorgan un alto grado de fiabilidad a sus resultados. Podemos ver por tanto, el lugar que se auto asigna la ciudadanía y el que esta le asigna a cada partido dentro del tablero ideológico. A cada persona encuestada se le solicita que se sitúe ideológicamente en una escala de 1 a 10, e igual que lo haga con cada formación política, siendo el dígito 1 el lugar de la extrema izquierda y el dígito 10 el de la extrema derecha.
En los cuadros que se adjuntan se analizan los datos desde mayo de 2015 hasta octubre de 2018. La fecha de mayo de 2015, es la que permite iniciar la comparación entre los partidos que copan en estos momentos la mayoría del arco parlamentario.

En el cuadro 1, puede observarse la evolución de la percepción que la ciudadanía tiene de cada partido en cuanto a ubicación ideológica de los mismos, así como la propia evolución de la población en general (columna 2) .
Si se observa con detenimiento este cuadro, pueden extraerse algunas conclusiones del mismo. Quizás la más llamativa sea la evolución progresiva que el partido C’s lleva en su escora hacia la derecha más extrema, (conclusión ya recogida en un primer análisis colgado en mi muro de Facebook el día mismo día de la publicación del barómetro) posición que los encuestados otorgan de forma continuada al PP. Otra de las conclusiones es la permanente ubicación de la ciudadanía en el “centro-izquierda” del tablero ideológico, con apenas 3 décimas de variación entre el momento más a la izquierda y el más al centro. Y como tercera observación, resaltar la coincidencia entre el posicionamiento general de la ciudadanía y el que esta otorga al PSOE. En todos los barómetros se constata esa cercanía y tanto en enero 2017, como en julio de 2018, fechas entre las que existe mayor diferencia en la ubicación, el movimiento de la misma es coincidente con la que se le otorga al PSOE.

Se sombrean las posiciones más extremas de cada partido, (y de la ciudadanía general) en verde la posición mas escorada hacia la derecha y en rojo la mas escorada hacia la izquierda.

Cuadro 1

En el cuadro 2, se puede observar (sombreados en verde) que en todos los barómetros son en las posiciones 3-4 y 5-6, donde se sitúa la mayoría de las personas encuestadas, sumando entre ambas columnas en torno al 60% de la ciudadanía.

Cuadro_2

En el cuadro 3, se observa de forma clara (columna sombreada) como la posición 5 es en la que mayoritariamente se auto ubican las personas encuestadas. La suma de las posiciones 3, 4 y 5 supera, en casi todos los barómetros, el 50% del electorado.

Cuadro_3

¿Qué nos vienen a manifestar estos datos? En mi opinión, se viene a constatar que son las posiciones de centro-izquierda las que predominan en el posicionamiento ideológico de la ciudadanía. Otros de los datos que también proporciona en CIS, dejan patente que la mayor parte del electorado se autodefine como “Socialdemócratas”, “Socialistas” y “Progresista”, superando la suma de estas tres opciones ampliamente el 30%, y alejada de la segunda de las opciones, “conservador” y “demócrata-cristiano”, cuya suma se sitúa en torno al 17%.

Podríamos por tanto, sin temor a equivocarnos que, a tenor de los datos publicados en el post anterior y los que se exponen en este, la acción política llamada a contar con el apoyo de la mayoría social sería aquella que fuese capaz de ofrecer soluciones a los problemas que realmente preocupan a la ciudadanía (ver post anterior) desde una perspectiva socialdemócrata. Dicho esto, cabría preguntarse ¿Por qué no hemos obtenido esa confianza mayoritaria de la ciudadanía, si tenemos las soluciones y contamos con una sintonía ideológica con la mayoría?  «He ahí la cuestión» y habrá respuestas diversas en función de cómo se enfoquen los análisis. En mi opinión hay diferentes razones para explicar esa “disfunción” entre la “verdad teórica”  y la realidad. La primera es la desconfianza que se genera entre ciudadanía y partido a raíz de actuaciones políticas que no son comprendidas por esa mayoría social. Unas veces por no ser respetuosos con los compromisos adquiridos y otras por no haber sido capaz de explicar los motivos, las razones, por las cuales no se han podido atender esos compromisos. Una segunda razón es la “alegría electoral” con la que en ocasiones se enfocan las campañas, pensando que el electorado carece de memoria y que pasado unos meses no recordará las promesas realizadas. Es verdad que la mayoría no suele leer los programas electorales, pero si recuerda lo dicho en mítines, lo explicitado en reuniones sectoriales o lo publicitado en los medios de comunicación. Es por tanto necesario que lo prometido se cumpla y sino es posible explicar las causas.

Un tercer elemento a tener en cuenta es el quehacer diario de nuestros representantes, su empatía con la sociedad, su rigor a la hora de analizar los problemas y ofrecer posibles soluciones y su ejemplaridad pública. En un mundo dominado por lo mediático, donde la posverdad, la manipulación y la desinformación alcanzan cotas elevadas, es muy necesario hacer pedagogía política, conectar con la ciudadanía de manera permanente, atender sus inquietudes y comprometerse en trabajar por dar cauce a la mismas desde una perspectiva de progreso. La sociedad no es “menor de edad”, sino que es capaz de entender las razones cuando estas tienen fundamentos. Y para una opción política como la nuestra es primordial contar con la complicidad social para poder llevar adelante una acción política transformadora. Sabemos de los impedimentos que los poderosos ponen en nuestro camino, de la actitud de sus aliados político-mediáticos y que hacerles frente a ellos no puede ser de otra forma más que liderando un proyecto con el respaldo activo de esa mayoría social. Proyecto que no puede ser más que el que pivote y aglutine el PSOE.

Rafael Valera 27-10-2018

Nota En el cuadro 2, la suma de las distintas filas no alcanza el 100 pues existe un porcentaje de personas que “no sabe, no contesta”